lunes, 13 de abril de 2015

Subida al Puerto de Peon y Peña del Mediodía

Subida a la Peña del Mediodía 13 - 04 - 2015

Peña del Mediodía. 2.221 m.

Ruta: Km. 6 Ctra. de la Plataforma, Corral de la Covacha, Garganta de la Covacha, Regajo de la Zorra, Puerto del Peón, Peña del Mediodía


Altitud max. 2.221 m
Altitud min. 1.556 m
Desnivel 804 m
Distancia 17,1 Km



La Peña del Mediodía es uno de los mejores miradores de la Sierra de Gredos permitiendo desde su cima tener amplias vistas que alcanzan desde el espaldar de Los Galayos y La Mira hasta las cimas que coronan el Circo de Gredos, en un solo vistazo.

La subida por su cara norte recorre la vieja trocha que sube hacia el Puerto del Peón, en la que se apoyaba la trashumancia local en su busca de pasto fresco, por el ahora numerado PR - AV 18.

La subida por esta cara atraviesa un antiguo valle glaciar recorrido por el Arroyo de la Covacha, que se convierte aguas abajo en el río Barbellido. Tras seguir su rivera accederemos por un empinado zig-zag a las esponjosas turberas del Puerto del Peón, desde donde tendremos ya unas perfectas vistas de los Galayos y La Mira.

Desde allí nos quedan 200 m de desnivel por terreno rocoso, que nos llevan a bordear el Risco Perico para, una vez llegado a los 2200 m recorrer una planicie plagada de piornos hasta el montón de rocas en el que se sitúa el vértice geodésico que nos indica la cima de la Peña del Mediodía.



Mapa de Ruta (IGN 1:25.000)
Punto de partida: CTRA. PLATAFORMA DE GREDOS KM 6.
Llegaremos hasta Hoyos del Espino por la AV-941, Carretera que comunica El Barco de Ávila con San Martín del Pimpollar. Una vez llegados al pueblo, encontraremos una rotonda con una estatua de una cabra que indica el desvío hacia la Plataforma por la AV-931 y en el KM.6 aparcaremos a la derecha en un pequeño parking junto a una parada de autobús. Este punto es llamado Reguerohornillo (1.556 m). Además de tener como referencia la placa del Km. 6 hay un cartel al otro lado de la carretera donde nos hablan de la ruta al puerto, junto a una puerta metálica. VER EN GOOGLE MAPS


Ana junto al cartel y la puerta del inicio de la ruta
A la derecha de la puerta hay un paso peatonal en una valla de madera, que se ve en la foto de arriba, es por donde pasaremos para no tener que cruzar la puerta metálica.

Avanzamos por una pista asfaltada que pronto se convierte en una pista de tierra en la que son evidentes las rodadas de vehículos ya que esta zona da acceso a cotos de caza y zonas ganaderas.

Nosotros continuamos por el camino más evidente y marcado por las marcas de PR sin hacer caso a desvíos que podamos encontrarnos como el que dejaremos a nuestra derecha, que conduce a la Enramada de la Covacha, una zona de ganadería que veremos no muy lejos de nuestro camino pero por la que no hay que pasar.


Principio de la pista
Una vez dejado el asfalto
La Enramada de la Covacha que dejamos a nuestra derecha
Un poco más adelante llegaremos a una nueva puerta metálica que nos recibe con la calavera de algún animal de la zona y carteles que nos anuncian la Reserva Natural de Caza de la Sierra de Gredos y la ruta al Puerto del Peón, la cual dejamos cerrada tras nuestro paso, tal y como la encontramos.


Entrada a la Reserva Nacional de Caza
Una vez pasada la puerta seguiremos por la pista que poco a poco se irá convirtiendo en senda y que empieza a ganar un poco de desnivel mientras nos encamina hacia el antiguo valle glaciar.

No mucho más adelante nos encontraremos el Corral de la Covacha. Un refugio de piedra de buenas dimensiones y aparentemente en perfectas condiciones, con su puerta y salida de humo, por lo que imaginamos que tendrá zona de lumbre aunque no llegamos a entrar a verlo.

A pesar de lo cerca que queda del inicio de la ruta, en caso de ventisca o lluvia, puede hacer un gran favor a quien venga desde el puerto para hacer un alto en el camino o protegerse y calentarse un rato.



El Corral de la Covacha
Nos metemos de lleno en el valle glaciar y la pista se convierte ya en sendero con más o menos piedras como firme y perfectamente balizado aunque la presencia del Arroyo de la Covacha a nuestra derecha haría difícil perderse, por algo ya nos metemos en la Garganta de la Covacha y el río nos acompañará hasta que en su zona más alta lo crucemos.

Metidos ya en la Garganta llegamos a un punto en el que debemos cruzar un arroyo que viene por nuestra izquierda, el del Chorro, que en esta época baja con agua suficiente como para tener que cruzarlo saltando entre piedras. A la vuelta vimos que podíamos haberlo cruzado por un puente de piedras que hay un poco más arriba por el cauce, aunque a la altura del árbol de la foto se puede cruzar. Desconocemos si pasado el deshielo este arroyo tendrá caudal o se secará y no llegareis a tener que cruzarlo.


El río ya a nuestra derecha
La pista ya es sendero
Ruta perfectamente balizada
Cruce del Arroyo del Chorro
Pasamos entre dos grandes piedras que parecen colocadas a modo de entrada y en la de la izquierda, tipo menhir, vemos grabadas algunas formas que imaginamos indican un peón, como señalización de la ruta.

A medida que vamos ganando altura poco a poco por la Garganta comenzamos a ver la punta de algunas de las cumbres del Circo de Gredos, que más adelante veremos en su plenitud.

Vemos numerosos saltos de agua de diferentes dimensiones que hacen muy agradable el paseo y nos hacen perder algunos momentos en disfrutar del paisaje. Estamos en época de deshielo y el caudal del río es abundante.

Junto a un solitario árbol en la misma orilla vemos desde el camino un pequeño refugio, quizá para un par de personas, con una salida de humos, que también puede ser una buena protección en caso de necesidad por esta ruta. Desde la distancia parece estar en muy buen estado también.


En la piedra de la izquierda vemos el peón
Comienzan a asomar las cumbres de Gredos
Algunas cascaditas
El pequeño refugio junto al árbol
El camino se hace a veces poco evidente e incluso desaparece entre las zonas herbosas, pero o bien por hitos o por las balizas, pronto encontraremos cómo seguir. Ante la duda de todas formas, sólo hay que remontar el curso del río, ya que aunque al principio discurre algo más abajo que el camino, poco a poco y a medida que ganamos altura, quedará a nuestro nivel hasta el punto en el que habrá que cruzar la Garganta de la Covacha por un paso de grandes piedras fácil de encontrar siguiendo los hitos.


Zonas donde la hierva tapa la senda
El río siempre a la vista
Los hitos nos llevan hasta el río
Cruzando el río sobre grandes rocas
Justo cuando nos disponemos a cruzar el río vemos por la zona alta del camino que tenemos que seguir a las habitantes locales, fieles compañeras en cada salida que hacemos por Gredos. Un grupo de cabras autóctonas a las que siempre nos gusta observar por la facilidad con la que corren y trepan por las rocas.


Las clásicas cabras de Gredos
A partir del cruce del río encontramos un par de enormes hitos que nos indican el final del cómodo ascenso y el inicio de las zetas que nos harán comenzar a ganar desnivel más rápidamente por la zona conocida como Regajo de la Zorra.

En este punto habremos dejado la Laguna del Cura a nuestra derecha, más o menos a la altura del cruce del río, pero nosotros no nos desviamos, preferimos verla a lo lejos al ganar más altura.

El trazado de las zetas hace que a pesar de que el desnivel aumenta considerablemente, el camino se haga con bastante comodidad, desnivel que se aprecia a medida que las cimas del Circo de Gredos empiezan a asomar cada vez más a nuestra espalda.


Uno de los grandes hitos
Dejamos el río atrás
Comienzan las rampas
Merece la pena una vista atrás
La Laguna del Cura queda a lo lejos
Subiendo por el Regajo de la Zorra
La Garganta de la Covacha desde arriba
Por las zetas
Las cimas del Circo de Gredos se hacen presentes
Terminando las rampas más duras de la ascensión y ya muy cerca del puerto, llegamos a zonas que el deshielo ha dejado llenas de pequeñas cascadas o bien encharcadas, que junto con el verde de la hierba y la aparición del hasta ahora poco presente sol, dejan estampas únicas para nuestros ojos.

Como es costumbre en nuestras salidas nos entretenemos unos buenos minutos sacando fotos antes de seguir hacia la zona del piornal que nos dejará ya en el mismo Puerto del Peón.

Estas zonas de agua y cascadas no figuran como tal en los mapas y serán resultado de la nieve que cubría hasta hace nada todo esto, de modo que nos parece haber elegido la época ideal para hacer esta ruta, pues la belleza y los colores de estos parajes deben ser muy diferentes en unos meses.


Cascadas del deshielo

Pequeño lago del deshielo


Camino al piornal de antes del puerto
Ya de frente vemos el Risco Perico, pero antes de ir hacia él seguimos las balizas que nos llevan al puerto.

En apenas unos metros nos vemos en un sendero entre piornos y ante nosotros se abre la espectacular vista del espaldar de los Galayos y La Mira cubierta de nieve. Muy poco después llegamos a un llano rocoso con un cartel que nos anuncia que ya estamos al fin en el Puerto del Peón (2.032 m)


Sendero entre el piornal
Los Galayos y la Mira ya a la vista
Espectacular la vista desde el Puerto del Peón
Tras disfrutar de las vistas que nos ofrece el puerto damos un giro hacia la izquierda, dejando a nuestra espalda Los Galayos y comenzamos a seguir la senda entre rocas ya solo señalizada por hitos que, bordeando el Risco Perico por su izquierda, nos llevará hasta la Peña del Mediodía.

Tenemos aún que remontar 200 m de desnivel positivo y las nubes hacen que apenas pegue el sol por lo que hace frío. A ello se unen unas fuertes rachas de aire que en ocasiones superan los 60 km/h lo cual hace muy incómodo progresar, especialmente en las partes más expuestas.



Dejamos atrás el puerto y sus vistas
Bordeando el Risco Perico
Las cimas del Circo de Gredos se dejan ver de nuevo
La Mira sobre los Galayos
El Almanzor y la Galana destacan sobre el Circo 
A pesar de las dificultades que nos ofrece el fuerte viento vamos progresando entre piedras y piornos por el sendero, ascendiendo poco a poco hacia los 2200 m, donde encontraremos una piedra vertical que nos marca la llegada al llano del Peón de Mediodía, una zona más aplanada desde donde entre piornos y pequeños neveros vemos al fondo un agrupamiento de rocas sobre las cuales está colocado el vértice geodésico que marca la cima del día.


Avanzando entre los piornos
Últimos tramos de subida

La piedra vertical
Con el vértice ya a la vista y azotados por fuertes rachas de viento recorremos la zona casi llana que nos separa de la cima. Ya casi no hay que seguir camino, tan solo atravesar piornos y algún resto de nieve.

En pocos minutos llegamos hasta la base del grupo de rocas por el que hay que subir, que ni siquiera trepar, para llegar arriba y tocar el vértice, colocado sobre una pequeña plataforma de hormigón, como es habitual. La cima está conseguida. Estamos en la Peña del Mediodía (2.221 m)


El vértice ya a la vista

Una pequeña subida y estamos
Cima de la Peña del Mediodía. 2.221 m. Gredos detrás nuestro
El viento nos golpea superando los 60 Km/h y sumado a los 3 grados que marca el termómetro en la cima, hace que permanecer arriba sea muy incómodo, de modo que buscamos refugio como podemos entre las piedras cimeras y hacemos cuantas fotos podemos en el menor tiempo posible.


Gredos desde el vértice


Panorámica hacia los Galayos, la Mira y el Circo de Gredos
Las nevadas cimas del Circo
Espaldar de los Galayos y la Mira
Hacia Hoyos del Espino
Hacia la cara norte
Al abrigo del viento entre las rocas en la cima

Las nubes no dejan ver mucho por la cara norte, aunque las vistas de la cara sur con las cimas del Circo de Gredos, los Galayos y la Mira son impresionantes, de modo que tras empaparnos de todo decidimos bajar de nuevo al puerto sin perder mucho tiempo y buscar en la zona de las pequeñas cascadas que vimos antes de llegar al Peón un lugar donde parar a comer, desde el que poder disfrutar de buenas vistas al sol que a ratos decide salir ,y sobre todo, al abrigo del vendaval.


De vuelta al puerto

Ahora podemos ver de frente Gredos
Las cimas del Circo de Gredos 

Llegando al Puerto del Peón
No tardamos nada en bajar el tramo de nuevo hasta el puerto y echamos un último vistazo a la zona de Galayos y la Mira antes de comenzar la bajada hacia la garganta de la Covacha, pero antes hacemos una parada en la zona de las cascadas para poder comer y descansar un poco mientras disfrutamos de las vistas hacia la Laguna del Cura y el Circo de Gredos, y nos protegemos de las fuertes rachas de viento que nos han azotado desde que pasamos del puerto.


La Mira
Bajando del puerto



Buen sitio para parar a comer
Las vistas mientras comemos
Y lo que nos queda por recorrer
Después de una buen rato descansando, comiendo y admirando el paisaje retomamos el camino de bajada de nuevo por las zetas hasta volver a la garganta de la Covacha. Por el camino volveremos a encontrar algún grupo de cabras que nos acompañan unos metros en la bajada.


Volviendo a las zetas
Otro grupo de cabras
La Garganta de la Covacha


Cruzando el río de nuevo a la vuelta
Una vez de nuevo en el río lo volvemos a cruzar por las rocas por las que lo cruzamos a la ida y comenzamos el largo descenso que nos queda por la Garganta de la Covacha en paralelo al cauce del río.

En esta zona ya estamos muy protegidos del viento y comienza a hacer más calor, además el cielo se ha despejado y el sol calienta, haciendo más agradable la vuelta que cuando pasamos por la mañana por el mismo camino.



Garganta de la Covacha
De vuelta al inicio

Al llegar de nuevo al punto donde hay que cruzar el Arroyo del Chorro paramos un poco a beber agua y a protegernos a la sombra de uno de los pocos árboles que tenemos y de paso cuando volvemos a cruzar el arroyo, lo hacemos ahora si por el puente formado por piedras por el que no cruzamos a la ida.


Arroyo de Chorro
El puente de piedras
Poco después volvemos a estar en el Corral de la Covacha cruzando la puerta metálica que tenía la calavera, cerrándola de nuevo a nuestro paso. 

Ya estamos muy cerca de terminar la ruta, recorriendo los últimos tramos de pista que en el trecho final de la vuelta hace una pequeña subida para desembocar en la pista de asfalto que nos conduce a la puerta que lleva a la carretera de la Plataforma, la cual cruzamos de nuevo por el paso de madera que hay a la izquierda de la puerta metálica.Ya estamos otra vez junto al cartel del inicio y donde dejamos el vehículo.


Corral de la Covacha
La puerta de entrada a la reserva natural
De nuevo en el inicio de la ruta
Después de 17 kilómetros volvemos a la furgoneta a quitarnos las botas y los macutos. 

Estamos cansados y el viento nos ha castigado durante buena parte del camino, pero muy contentos de la ruta tan satisfactoria que hemos hecho. 

El paisaje que nos ha rodeado en todo momento, el río, las impresionantes vistas, hacen de esta una de las rutas más bonitas de las que hemos hecho por Gredos, pudiendo contemplar prácticamente todos los picos principales y más conocidos de la sierra, coronados con la nieve que queda en estas fechas que siempre los hace más bonitos.

Volvemos al campo base en Navarredonda de Gredos donde daremos buena cuenta de unas ricas cervezas y disfrutaremos del calor de una buena chimenea mientras planeamos futuras rutas por la zona, recordando el buen día de montaña que hemos tenido.

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